Comunicaciones Fusoan

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A propósito de la visita del Papa Francisco a nuestro país, recordamos el mensaje del Sumo Pontífice para el Sector Cooperativo.

DISCURSO DEL PAPA FRANCISCO A LOS REPRESENTANTES DE LA CONFEDERACIÓN DE COOPERATIVAS ITALIANAS (2015)

Seguir inventando nuevas formas de cooperación

Queridos hermanos y hermanas: ¡Buenos días! ¡Esta última [haciendo referencia al coro] ha sido la «cooperativa» más melodiosa! ¡Enhorabuena! Gracias por este encuentro con vosotros y con el mundo al que representáis: el de la cooperación. ¡Las cooperativas lo desafían todo, incluso desafían la matemática, pues, en una cooperativa, uno más uno da tres! Y, en una cooperativa, un fracaso es medio fracaso. ¡Esto es lo bonito de las cooperativas! Vosotros sois, ante todo, la memoria viva de un gran tesoro de la Iglesia italiana. Y es que, como es sabido, en el origen del movimiento cooperativista italiano, muchas cooperativas agrarias y de crédito, ya en el siglo XIX, fueron sabiamente fundadas y fomentadas por sacerdotes y párrocos. Aún hoy, en varias diócesis italianas, se sigue recurriendo a la cooperación como remedio eficaz para el problema del desempleo y contra las diferentes formas de malestar social. Hoy es una regla –no digo normal, habitual..., pero se la ve muy a menudo–: «¿Buscas trabajo? Ven, ven a esta empresa. Once horas, diez horas de trabajo, 600 euros. ¿Te gusta? ¿No? ¡Pues vete a tu casa!». ¿Qué hacer en este mundo que funciona así? Porque hay cola, hay una cola de gente que busca trabajo: si a ti no te gusta, a aquel otro le gustará. Y el hambre, el hambre nos hace aceptar lo que nos dan, el trabajo en negro... Yo podría preguntar, para citar un ejemplo, acerca del personal doméstico: ¿a cuántos hombres y mujeres que trabajan como personal doméstico se les pagan los seguros sociales con vistas a su jubilación? Todo esto es sobradamente conocido. La Iglesia siempre ha reconocido, apreciado y alentado la experiencia cooperativista. Lo leemos en los documentos del Magisterio. Recordemos el grito que lanzó en 1891, con la Rerum novarum, el Papa León XIII: «¡Todos propietarios, y no todos proletarios!». Y también conocéis ciertamente las páginas de la Encíclica Caritas in veritate donde Benedicto XVI se expresa a favor de la cooperación en el crédito y en el consumo (cf. nn. 65‐66: ecclesia 3.475 [2009/II], pág. 1103), subrayando la importancia de la economía de comunión y del sector «non profit» (cf. n. 41: ecclesia, cit., pág. 1094), para afirmar que el dios beneficio no es en modo alguno una divinidad, sino solo una brújula y un medio de valoración de la actividad empresarial. El propio Papa Benedicto nos ha explicado que nuestro mundo necesita una economía del don (cf. nn. 34‐39: ecclesia, cit., págs. 1091‐ 1093), es decir una economía capaz de dar vida a empresas inspiradas en el principio de la solidaridad y capaces de «crear socialidad». Resuena, pues, por mediación vuestra, la exclamación que León XIII lanzó al bendecir los inicios del movimiento cooperativista católico italiano, cuando dijo que, para hacer eso, «es admirable y varia la fuerza de las doctrinas cristianas» (Enc. Rerum novarum, n. 15). Estas y muchas otras afirmaciones de reconocimiento y de aliento que la Iglesia ha dirigido a los cooperativistas siguen siendo válidas y actuales. Pienso también en el extraordinario magisterio social del beato Pablo VI. Dichas afirmaciones podemos confirmarlas y reforzarlas, por lo que no es necesario repetirlas o recordarlas por extenso. Hoy quisiera que nuestro diálogo no mirara tan solo al pasado, sino que se dirigiera, sobre todo, hacia delante: a las nuevas perspectivas, a las nuevas responsabilidades, a las nuevas formas de iniciativa de las empresas cooperativas. Se trata de una auténtica misión que exige de nosotros fantasía creativa para encontrar formas, métodos, actitudes e instrumentos para combatir la «cultura del descarte»: la que vivimos hoy, «la cultura del descarte» que cultivan los poderes que dirigen las políticas económico‐financieras del mundo globalizado, en cuyo centro está el dios dinero.

Globalizar la solidaridad

Globalizar la solidaridad –esto es lo que hay que globalizar: ¡la solidaridad!– significa, hoy en día, pensar en el vertiginoso aumento de los desempleados; en las lágrimas incesantes de los pobres; en la necesidad de reanudar un desarrollo que constituya un auténtico avance integral de la persona, que necesita ciertamente un beneficio económico, ¡pero no solo económico! Pensemos en las necesidades sanitarias, que los sistemas de asistencia social tradicional no logran ya satisfacer; en las exigencias apremiantes de la solidaridad de poner nuevamente, en el centro de la economía mundial, la dignidad de la persona humana, como habéis dicho. Como aun hoy seguiría diciendo el Papa León XIII, ¡«es admirable y varia la fuerza de las doctrinas cristianas» para globalizar la solidaridad! Por lo tanto, no os limitéis a contemplar lo que habéis sabido realizar. Seguid perfeccionando, fortaleciendo y actualizando las buenas y sólidas instituciones que ya habéis construido. Pero tened también el valor de salir de ellas, cargados de experiencia y de buenos métodos, para llevar la cooperación a las nuevas fronteras del cambio, hasta las periferias existenciales donde la esperanza necesita salir a flote y donde, por desgracia, el sistema sociopolítico actual parece, por el contrario, fatalmente destinado a ahogar la esperanza, a robar la esperanza, incrementando riesgos y amenazas. Este gran salto adelante que nos proponemos dar a la cooperación os confirmará que todo lo que ya habéis hecho no solo es positivo y vital, sino que sigue siendo profético. Para ello debéis seguir inventando –esta es la palabra: «inventar»– nuevas formas de cooperación, ¡porque también se aplica a las cooperativas la advertencia de que cuando el árbol produce nuevas ramas, sus raíces están vivas y su tronco es fuerte!

Algunos estímulos concretos

Hoy, aquí, vosotros representáis válidas experiencias en muchos sectores: desde la valorización de la agricultura a la promoción de la construcción de nuevas viviendas para quien no tiene hogar; desde las cooperativas sociales hasta el crédito cooperativo, ampliamente representado aquí; desde la pesca hasta la industria, a las empresas, a las comunidades, al consumo, a la distribución y a muchos otros tipos de servicio. Sé bien que esta lista está incompleta, pero resulta bastante útil para comprender el gran valor del método cooperativista, que debe seguir adelante, y que se ha revelado tan valioso como creativo ante muchos desafíos. ¡Y aún lo será! Todo aprecio y todo aliento corren, sin embargo, el peligro de la generalización; y quiero, por el contrario, brindaros algunos estímulos concretos. El primero es el siguiente: las cooperativas deben seguir siendo el motor que levante y desarrolle la parte más débil de nuestras comunidades locales y de la sociedad civil. De esto no es capaz el sentimiento. De ahí la necesidad de dar prioridad a la fundación de nuevas empresas cooperativas, junto con un desarrollo adicional de las existentes, con vistas a crear, sobre todo, nuevas posibilidades de trabajo que hoy no se dan. El pensamiento se dirige ante todo a los jóvenes, porque sabemos que el desempleo juvenil, dramáticamente elevado –pensemos que en algunos países de Europa ronda el 40% o el 50%–, destruye en ellos la esperanza. Pero pensemos también en las numerosas mujeres que tienen necesidad y voluntad de insertarse en el mundo del trabajo. No nos olvidemos de los adultos que, a menudo, se quedan prematuramente sin trabajo. –«¿Qué es usted?». –«Soy ingeniero». –«¡Excelente, excelente! ¿Y cuántos años tiene?». –«Cuarenta y nueve». –«No nos sirve; váyase». Esto pasa todos los días. Además de las nuevas empresas, consideremos también las que atraviesan dificultades; aquellas a cuyos antiguos dueños les conviene dejar que se mueran, y que, en cambio, pueden revivir con las iniciativas que vosotros llamáis «Workers buy out» [rescate de la empresa por parte de los trabajadores] o que, en mi idioma, se llaman «empresas recuperadas», empresas salvadas. ¡Y yo, como he dicho a sus representantes, soy un «hincha» de las «empresas recuperadas»! Un segundo estímulo –pero no segundo en importancia– es que os activéis como protagonistas para realizar nuevas formas de asistencia social, particularmente en el campo sanitario, un campo delicado en el que tantas personas pobres no encuentran ya respuestas adecuadas a sus necesidades. Sé lo que realizáis desde hace años con corazón y pasión, en las periferias de las ciudades y de nuestra sociedad, a favor de las familias, de los niños, de los ancianos, de los enfermos, de las personas desfavorecidas y en dificultad por diferentes razones, llevando a sus casas corazón y asistencia. ¡La caridad es entrega! No es un mero gesto para tranquilizar el corazón, sino una entrega! ¡Cuando hago la caridad, me entrego en persona! Si no soy capaz de entregarme, eso no es caridad. Una entrega sin la cual no se debe entrar en casa de quien sufre. En el lenguaje de la Doctrina Social de la Iglesia, esto significa hacer palanca sobre la subsidiaridad con fuerza y coherencia: ¡significa aunar fuerzas!

Los más necesitados, en el centro

¡Que bonito sería que, empezando por Roma, entre las cooperativas, las parroquias y los hospitales –pienso, en especial, en el del «Niño Jesús»–, pudiera nacer una red eficaz de asistencia y de solidaridad! ¡Y que a la gente, empezando por la más necesitada, se la pusiera en el centro de todo ese movimiento solidario: la gente en el centro, los más necesitados en el centro! ¡Esta es la misión que nos proponemos! A vosotros os corresponde la tarea de inventar soluciones prácticas, de hacer que funcione esa red en las situaciones concretas de vuestras comunidades locales, partiendo precisamente de vuestra historia, de vuestro patrimonio de conocimientos para conjugar el ser empresa y, al mismo tiempo, no olvidar que en el centro de todo está la persona. ¡Mucho es lo que habéis hecho, y mucho lo que aún queda por hacer! ¡Sigamos adelante! El tercer estímulo se refiere a la economía, a su relación con la justicia social, con la dignidad y con el valor de las personas. Es sabido que cierto liberalismo cree necesario producir primero riqueza – sin que le importe el cómo– para después promover alguna política redistributiva por parte del Estado: primero llenar el vaso, y luego dar a los demás. Otros piensan que debe ser la propia empresa la que dispense las migajas de la riqueza acumulada, cumpliendo así con la propia denominada «responsabilidad social»: con ello, se corre el peligro de creer que se está haciendo el bien, mientras que, por desgracia, no se hace más que mercadotecnia, sin salir del círculo fatal del egoísmo de las personas y de las empresas que ponen en el centro al dios dinero. En cambio, nosotros sabemos que, al realizar una calidad nueva de economía, se crea la capacidad de hacer que las personas crezcan en todas sus potencialidades. Por ejemplo: el socio de la cooperativa no debe ser solo un proveedor, un trabajador, un usuario bien tratado, sino que debe ser siempre el protagonista; ha de crecer, mediante la cooperativa; crecer como persona, social y profesionalmente, en la responsabilidad, en la concreción de la esperanza, en la colaboración. No digo que no tenga que crecer el beneficio, pero ello no es suficiente: es preciso que la empresa dirigida por la cooperativa crezca de manera realmente cooperativa, es decir involucrando a todos. ¡Uno más uno, tres! Esta es la lógica. Cooperari, en su étimo latino, significa «operar juntos», «cooperar», y, por consiguiente, «trabajar, ayudar, contribuir a alcanzar un fin». No os conforméis jamás con la palabra «cooperativa» sin tomar conciencia de la auténtica sustancia y del alma de la cooperación. La cuarta sugerencia es la siguiente: Si miramos a nuestro alrededor, nunca veremos que la economía se renueve en una sociedad que, en vez de crecer, envejece. El movimiento cooperativista puede desempeñar una importante función con vistas a apoyar, facilitar e incluso animar la vida de las familias. Llevar a cabo la conciliación –o, incluso mejor, la armonización– entre trabajo y familia es una tarea que ya habéis emprendido y que debéis realizar cada vez más. Hacer esto significa también ayudar a las mujeres a realizarse plenamente en su propia vocación y en el ejercicio de sus propios talentos. ¡Mujeres libres de ser cada vez más protagonistas, tanto en las empresas como en las familias! Sé bien que las cooperativas proponen ya muchos servicios y muchas fórmulas organizativas, como la mutualista, que responden a las exigencias de todos: de los niños y de los ancianos en especial, desde los jardines de infancia hasta la asistencia a domicilio. Esta es nuestra forma de administrar los bienes comunes: esos bienes que no deben ser solo propiedad de unos pocos y que no deben perseguir fines especulativos.

Medios buenos para realizar obras buenas

¡El quinto estímulo tal vez os sorprenda! ¡Para hacer todas estas cosas se necesita dinero! Por regla general, las cooperativas no han sido fundadas por grandes capitalistas; antes al contrario, se suele decir que están, estructuralmente, subcapitalizadas. En cambio, el Papa os dice: ¡Tenéis que invertir, y que invertir bien! Ciertamente, en Italia –aunque no solo en Italia– , es difícil conseguir dinero público para colmar la escasez de recursos. La solución que os propongo es la siguiente: Acopiad con determinación medios buenos para realizar obras buenas. Colaborad más entre cooperativas bancarias y empresas; organizad los recursos para que las familias vivan con dignidad y serenidad; pagad salarios justos a los trabajadores, invirtiendo sobre todo en las iniciativas que sean realmente necesarias. No resulta fácil hablar de dinero. Decía Basilio de Cesarea, Padre de la Iglesia del siglo IV, citado más tarde por San Francisco de Asís, que «el dinero es el estiércol del diablo». Ahora lo repite también el Papa: «¡El dinero es el estiércol del diablo!». Cuando el dinero se convierte en un ídolo, rige las decisiones del hombre. Y entonces arruina al hombre y lo condena, esclavizándolo. El dinero al servicio de la vida puede ser administrado de manera justa por la cooperativa, siempre y cuando esta sea una cooperativa auténtica, verdadera, en la que no es el capital el que manda sobre los hombres, sino los hombres los que mandan sobre el capital. Por eso os digo que hacéis bien –y os digo también que lo hagáis cada vez más– en contrarrestar y en combatir las falsas cooperativas, las que prostituyen el propio nombre de cooperativa –es decir de una institución muy buena– para engañar a la gente con fines de lucro contrarios a los de la cooperación verdadera y auténtica. Hacéis bien, os digo, porque, en el campo en el que actuáis, adoptar una fachada honrada y perseguir, en cambio, finalidades indecorosas e inmorales –encaminadas con frecuencia a la explotación laboral o a las manipulaciones de mercado, e incluso a tráficos escandalosos de corrupción–, es una mentira vergonzosa y gravísima que no debe absolutamente aceptarse. ¡Luchad contra esto! Pero ¿cómo luchar? ¿Solo con las palabras? ¿Con las ideas? Luchad con la cooperación justa, con la verdadera, con la que siempre triunfa.

Promover la economía de la honradez

La economía cooperativa, si es auténtica, si pretende desempeñar una fuerte función social, si quiere ser protagonista del futuro de una nación y de cada comunidad local, debe perseguir finalidades transparentes y limpias. ¡Debe promover la economía de la honradez! Una economía sanadora en el insidioso mar de la economía global. Una economía auténtica, promovida por personas que en el corazón y en la mente solo tienen el bien común. Las cooperativas cuentan con una gran tradición internacional. ¡También en esto habéis sido auténticos pioneros! Vuestras asociaciones internacionales nacieron con mucho adelanto respecto a las que las demás empresas fundaron en tiempos muy posteriores. Ahora se da la nueva gran globalización, que reduce algunos desequilibrios pero crea muchos otros. El movimiento cooperativista no puede, por lo tanto, permanecer ajeno a la globalización económica y social, cuyos efectos se perciben en todo país, e incluso dentro de nuestros hogares. Pero ¿las cooperativas participan en la globalización al igual que las demás empresas? ¿Existe una forma original que permita a las cooperativas afrontar los nuevos desafíos del mercado global? ¿Cómo pueden participar las cooperativas en el desarrollo de la cooperación, salvaguardando los principios de la solidaridad y de la justicia? Os lo digo a vosotros para decírselo a todas las cooperativas del mundo: Las cooperativas no deben permanecer encerradas en casa, pero tampoco deben salir de casa como si no fueran cooperativas. Este es el doble principio: no deben permanecer encerradas en casa, pero tampoco deben salir de casa como si no fueran cooperativas. No: no se puede concebir una cooperativa de dos caras.

Hay que tener el valor y la fantasía necesarios para construir el camino recto para integrar, en el mundo, el desarrollo, la justicia y la paz. Por último, no dejéis que viva solo en la memoria la colaboración del movimiento cooperativista con vuestras parroquias y con vuestras diócesis. ¡Las formas de la colaboración han de ser distintas respecto a las de los orígenes, pero el camino debe ser siempre el mismo! ¡Donde haya viejas y nuevas periferias existenciales, donde haya personas desfavorecidas, donde haya personas solas y descartadas, donde haya personas no respetadas, tendedles la mano! ¡Colaborad entre vosotros, respetando la identidad vocacional de cada uno, tomándoos de la mano!

 

Sé que lleváis algunos años colaborando con otras asociaciones cooperativistas –aun cuando no relacionadas con nuestra historia ni con nuestras tradiciones– para crear una Alianza de Cooperativas y de Cooperativistas Italianos. Por ahora se trata de una alianza en devenir, pero confiáis en alcanzar una asociación única, una alianza cada vez más amplia entre cooperativistas y cooperativas. El movimiento cooperativista italiano tiene una gran tradición, respetada en el mundo cooperativista internacional. En Italia, la misión cooperativista estuvo muy relacionada, desde sus orígenes, con las identidades, con los valores y con las fuerzas sociales presentes en el país. ¡Esta identidad, por favor, respetadla! Con todo, a menudo las decisiones que distinguían y dividían fueron durante mucho tiempo más firmes que las que, por el contrario, aunaban y unían los esfuerzos de todos. Ahora vosotros pensáis que podéis dar prioridad a lo que, en cambio, os une. Y precisamente alrededor de lo que os une –que es la parte más auténtica, más profunda y más vital de las cooperativas italianas– queréis construir vuestra nueva forma asociativa.

¡Hacéis bien en proyectar así, y con ello daréis un paso adelante! Ciertamente, hay cooperativas católicas y cooperativas no católicas. Pero ¿acaso salva uno su fe permaneciendo encerrado en sí mismo? Pregunto: ¿Salva uno su fe permaneciendo encerrado en sí mismo? ¿Si permanecemos solo entre nosotros? ¡Vivid vuestra alianza como cristianos, como respuesta a vuestra fe y a vuestra identidad, sin miedo! Fe e identidad son la base. ¡Seguid adelante, pues, y caminad junto con todas las personas de buena voluntad! Y esta es también una llamada cristiana, una llamada cristiana a todos. ¡Los valores cristianos no son solo para nosotros, sino que son para compartirlos! Y para compartirlos con los demás, con los que no piensan como nosotros pero quieren las mismas cosas que queremos nosotros. ¡Seguid adelante, ánimo! ¡Sed creadores, «poetas», adelante!

(Original italiano procedente del archivo informático de la Santa Sede; traducción de ECCLESIA) http://www.revistaecclesia.com

Tomado de: Confecoop.coop

El Procurador General de la Nación, Fernando Carrillo Flórez hizo presencia en el 16° Congreso Nacional Cooperativo para reafirmar y exaltar los principios y valores del movimiento cooperativo a través de la suscripción de un Pacto por la Transparencia, la Integridad y las Buenas Prácticas.

En el acto destacó la transparencia, la solidaridad y el compromiso principios básicos de la economía solidaria y cooperativa y afirmó que “El sector cooperativo y solidario es el verdadero tercer sector de la economía”.

Los cooperativistas, los fondos de empleados y las asociaciones mutuales firmaron, junto con la Procuraduría, el mencionado Pacto cuya declaración implica recuperar escenarios de transformación social de la mano del sector de la economía solidaria, buscando transparencia y legalidad a través de la observancia y aplicación del sistema de valores y principios que las rigen.

Las personas firmantes fueron:

FERNANDO CARRILLO FLÓREZ
Procurador General de la Nación

CARLOS ERNESTO ACERO SÁNCHEZ
Presidente Ejecutivo CONFECOOP

ORLANDO CÉSPEDES CAMACHO
Presidente Junta Directiva CONFECOOP

JORGE ALBERTO CORRALES MONTOYA
Primer Vicepresidente Junta Directiva CONFECOOP

ANDRÉS URIBE MALDONADO
Segundo Vicepresidente Junta Directiva CONFECOOP

ELISA CAROLINA TORRENEGRA CABRERA
Directora GESTARSALUD

MILLER GARCÍA PERDOMO
Presidente Ejecutivo ANALFE

CARLOS HERNANDO ACERO AREVALO
Presidente Consejo de Administración ANALFE

VICENTE ANTONIO SUESCUN PARRA
Director CONAMUTUAL

CARLOS AUGUSTO VILLA RENDÓN
Presidente LA EQUIDAD SEGUROS

CARLOS ARTURO GUZMÁN PELÁEZ
Presidente ASEGURADORA SOLIDARIA DE COLOMBIA

JORGE ANDRÉS LÓPEZ BAUTISTA
Presidente Ejecutivo
Banco Cooperativo COOPCENTRAL

GERARDO MORA NAVAS
Gerente General COOPSERFUN – LOS OLIVOS

ALFREDO ARANA VELASCO
Presidente Ejecutivo Grupo Empresarial COOMEVA

JAVIER SANÍN TRUJILLO
Director División Cooperativas
Fundación para el Desarrollo Cooperativo

ENRIQUE VALDERRAMA JARAMILLO
Presidente Ejecutivo FECOLFIN

NÉSTOR GERARDO GONZÁLEZ RINCÓN
Director Ejecutivo FENSECOOP

CARLOS MARIO ZULUAGA PÉREZ
Director Ejecutivo ASCOOP

ISRAEL SILVA GUARNIZO
Director Ejecutivo ASOCOOPH

LUIS FERNANDO GÓMEZ GIRALDO
Director Ejecutivo CONFECOOP ANTIOQUIA

ALINA ARIZA ORTÍZ
Directora Ejecutiva CONFECOOP ATLÁNTICO

OSCAR OLARTE AMADO
Director Ejecutivo CONFECOOP BOYACÁ

JHON JAIRO ALZATE MARÍN
Gerente General CONFECOOP CALDAS

FREDY PÁJARO OSORIO
Presidente Consejo CONFECOOP CARIBE

VÍCTOR BOLÍVAR DIAGO VIDAL
Director Ejecutivo CONFECOOP CAUCA

ORLANDO AGUDELO HERNÁNDEZ
Director Ejecutivo CONFECOOP LLANOS

CARLOS JULIO MORA PEÑALOZA
Gerente General CONFECOOP NORTE

ERWING WILSON PARDO ESTEVEZ
Director Ejecutivo CONFECOOP ORIENTE

LEONOR ROSARIO ESPINOSA HERNÁNDEZ
Directora Ejecutiva QUINDIO SOLIDARIO

ROSMY DEL PILAR OBANDO HENAO
Directora Ejecutiva CONFECOOP RISARALDA

HERNÁN OSORIO ARÉVALO
Director Ejecutivo CONFECOOP TOLIMA

BEATRIZ PERDOMO ANGARITA
Presidente Ejecutiva CONFECOOP VALLE

El pasado Domingo 20 de Agosto, la Cooperativa Infantil y Juvenil del Municipio de Granada COOINGRA, celebró 15 años de existenia, consolidándose como una entidad formadora en liderazgo, educación financiera y solidaria, mediante un modelo pedagógico que constribuye a la formación de los niños y jóvenes de la región y al crecimiento y fotalecimiento del sector.

Cooingra es además el resultado de la unión y trabajo conjunto de las Cooperativas CREAFAM® y COOGRANADA, convirténdose en la experiencia viva de la solidaridad, la cooperación y la paz.

La celebración tuvo lugar en el municipio de Granada, Antioquia;  allí por medio de actividades culturales, artísticas, recreativas y conmemorativas, se festejó 15 años de historia tejida por los más pequeños

Este sueño cooperativo que hace unos años parecía tan utópico, se ha hecho realidad gracias al trabajo en equipo y al compromiso de las dos Cooperativas granadinas, una labor ardua que ha permitido que muchos niños y jóvenes encuentren en Cooingra el espacio ideal para cultivar sus sueños y construir un nuevo país.

 

Tomado de: El Espectador

Por: Juan Miguel Hernández Bonilla

"Hoy termina un proceso de formación para 110 encargados de impartir un curso de economía solidaria en 26 espacios territoriales de capacitación y reincorporación, con el objetivo de constituir 52 cooperativas agrícolas".

 El 16 de marzo de 1781, en Socorro, Santander, Manuela Beltrán rompió el edicto que reglamentaba el impuesto de la armada de Barlovento y pasó a la historia gritando “Viva el rey, muera el mal gobierno”. El nuevo tributo, implantado por el visitador Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres, regente de la Nueva Granada, cobraba un porcentaje de las ventas de tabaco, caña y algodón, y tenía sumidos en la pobreza a miles de indígenas y campesinos.

Este episodio, que dio origen a la insurrección de los comuneros, puso a tambalear el orden social y económico de la época y se consolidó como uno de los principales anticipos de la independencia, fue un referente clave para la constitución de Economías del Común (Ecomún), la primera cooperativa de las Farc-Ep. (Puede leer: "Plan para la Paz: el proyecto productivo tras la guerra")

Así lo confirmó Ubaldo Zúñiga, presidente del consejo de administración de Ecomún, quien afirma que la lucha de José Antonio Galán y el levantamiento de los comuneros fueron la raíz y el fundamento de la nueva cooperativa. “Escogimos la economía solidaria como el único modelo viable para nuestra reincorporación. Ecomún será la cooperativa de la gente del común. Queremos que los guerrilleros y los pobres puedan manejar su economía, sus finanzas: ese es el primer paso para la construcción de una nueva Colombia. Ecomún es una propuesta alternativa para combatir la política económica neoliberal que impera en el país”.

Las palabras de Zúñiga tuvieron eco en los 110 funcionarios de la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias, que desde hoy viajarán a los 26 espacios de capacitación y reincorporación (antiguas zonas veredales transitorias de normalización) para impartir un curso de economía solidaria a más de 4.000 excombatientes de la guerrilla más antigua de Latinoamérica. (Vea: "La semilla de la reforma agraria")

Según Carolina Bonilla, coordinadora del grupo de educación e investigación de la entidad, el propósito último del proyecto, llamado Formar para Servir, es que los guerrilleros conformen al menos 52 cooperativas. “Acompañamos a las Farc en este proceso de reincorporación a la vida económica, social y civil. La idea de este encuentro es que las personas que van a facilitar los procesos de formación en las regiones tengan unidad de discurso y de metodología para que la base de guerrillerada vea, en concreto, lo que se estableció en el punto tres del Acuerdo de Paz”.

Para Bonilla, el proyecto productivo que desarrollarán las dos cooperativas en cada lugar de concentración depende de los saberes y las habilidades de los exguerrilleros y, sobre todo, de las condiciones geográficas de las regiones. “Por ahora, vamos a enseñarles las características y las ventajas del proyecto asociativo, los principios y los valores, para que conozcan el marco normativo vigente en cada una de las formas jurídicas que quieran constituir”.

Sin embargo, Zúñiga asegura que las primeras 50 cooperativas que harán parte de Ecomún se enfocarán en la producción de alimentos. “Nosotros queremos participar en toda la cadena de valor. Producir, transformar, comercializar y llevar a la población productos orgánicos de calidad a unos mejores precios”.

Para Griselda Restrepo, ministra de Trabajo, el programa Formar para Servir es un paso más en la consolidación de la paz. “Además de la formación en el tema solidario, los capacitadores que se desplazarán a los sitios ocupados por los excombatientes van a llevar también mensajes de optimismo y esperanza. Queremos que los guerrilleros sepan que estamos muy dispuestos a acompañarlos en este proceso, necesitamos que se reincorporen y sean parte activa de la vida económica de la sociedad”. (Lea: "Mascapaz, redención de antiguas zonas de guerra")

La ministra Restrepo hizo énfasis en que las cooperativas que se constituirán en las zonas tienen que cumplir con todos los requisitos de ley y en que la vinculación de los guerrilleros no es obligatoria, sino voluntaria. Además, confirmó que la base económica con la que empezarán a funcionar serán los $8 millones que cada guerrillero recibirá para la conformación de un proyecto productivo.

Ecomún y las otras 50 cooperativas admiten y requieren la participación de la sociedad civil. “Este proyecto no es sólo de las Farc, Ecomún no va a ser una organización económica y social para la guerrilla. Queremos que participen movimientos sociales, resguardos indígenas, campesinos, incluso, es posible hacer alianzas con las empresas privadas. Nuestro objetivo es convertirnos en la primera empresa de economía solidaria del país”, añade Zúñiga.

Para lograrlo, las Farc tienen en la mira la consolidación de Bancomún, “un banco para los pobres”. Según Zúñiga, este será el sector financiero de la cooperativa y estará dedicado a brindarles oportunidades de ahorro y crédito a sus asociados.

Tomado de: Contexto Ganadero

Más de 300 ganaderos de 4 organizaciones diferentes se unieron para crear la Cooperativa Alianza para el Agro, Alagro, que tuvo su asamblea de constitución el pasado sábado 1 de abril. La idea es consolidar el negocio lechero y entrar al mercado con marca propia.

Juan David Zuluaga, director ejecutivo de la Asociación Agropecuaria de productores de leche del Oriente, Asproler, explicó de qué se trata el proyecto en el cual se integrarán 4 asociaciones en una cooperativa multiactiva.

“Queremos unificar el trabajo de estas 4 organizaciones con una sola gerencia y un único órgano administrativo, con miras a ampliar la parte comercial”, aseguró. 

Además de Asproler, en la cooperativa participan la Asociación de Productores de Leche del municipio San Vicente Ferrer, Prolesan; Asociación de Ganaderos de Granada, Asogran, y la Asociación de Productores de Leche de Guarne, Asoenea.

La idea es aprovechar las experiencias productivas y comerciales de cada organización, como los puntos de venta que ya están instalados, los almacenes agropecuarios y los derivados lácteos que ofrecen en cada uno de los municipios.

Llevan más de un año y medio tratando de consolidar este proyecto. Zuluaga confesó que la tarea no ha sido sencilla por la dificultad de conciliar tantos puntos de vista diferentes. 

“No ha sido tratar de unificarlas, porque son organizaciones independientes y cada una tiene su manejo y su valor agregado. Por ejemplo, la asociación de Granada es una población vulnerable por la violencia y por eso tiene buenos recursos del Gobierno. En la de Rionegro, que yo represento, tenemos muy buena logística de acopio de leche”, explicó.

En este sentido, el objetivo es unificar las fortalezas de cada caso para ampliar la producción y así disminuir los costos fijos. También quieren aprovechar el régimen tributario especial de las entidades sin ánimo de lucro.

Para formarla, contaron con la asesoría de la Asociación Antioqueña de Cooperativas, Confecoop Antioquia, quien les ayudó a gestionar todo el proceso. 

Mateo Zuluaga Araque, gerente de Prolesan, precisó que antes de la fusión, deben surtir los trámites de liquidar las asociaciones y trasladar los activos remanentes a la nueva cooperativa. Según él, los ganaderos se mostraron muy entusiasmados con este proyecto.

“Creemos que la unión de esfuerzos nos ayudará a mejorar las condiciones de producción. La gente está muy animada y contenta, con muchas expectativas”, apuntó.

Según el gerente de Prolesan, la idea es que Alagro comience a funcionar como tal a partir de julio o agosto. Por ahora, ya conformaron el consejo de administración, juntas de vigilancia y otros comités.

Finalmente, el director de Asproler, que bien podría ser el gerente de la cooperativa, señaló que luego de una larga temporada de trabajo, quieren comenzar a posicionar la marca de la cooperativa en los supermercados con los productos que ya han realizado en cada asociación.

“Como llevamos año y medio, vamos salir con marca propia, una marca comercial que va a estar en supermercados. Con respecto a los productos, vamos a ir mirando. Aquí en Asproler tenemos 2, que son lechenela, que ustedes le han hecho publicidad, y yogur griego”, añadió.

 

Tomado de: http://www.orgsolidarias.gov.co

Con la presencia del director nacional de la Unidad Administrativa de Organizaciones Solidarias, Rafael González, se realizó este lunes 24 de julio el foro “La economía solidaria es la economía del futuro”, evento convocado y promovido por la representante a la Cámara Olga Lucía Velásquez.

El foro tuvo como objeto reunir a los principales actores de la economía solidaria, tanto del Gobierno Nacional como de los gremios, para que aportaran con sus ideas al desarrollo de estrategias e incentivos para la conformación de nuevas organizaciones y el fortalecimiento de las ya existentes, además de visibilizar el importante papel del tercer sector en la actual dinámica del país.

El evento contó con la participación de la ministra del Trabajo, Griselda Janeth Restrepo; el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas; el superintendente de la Economía Solidaria, Héctor Ruiz Velandia; el presidente de la Confederación General del Trabajo –CGT-, Julio Roberto Gómez Esguerra, y los representantes de los gremios, Carlos Acero, de Confecoop; Miller García, de Analfe; Carlos Mario Zuluaga, de Ascoop, Elisa Torrenegra, de Gestarsalud; Vicente Suescún, de Conamutual; Ricardo Durán, de Fecolfin y varios líderes de las organizaciones del sector solidario del país.

La ministra del Trabajo, Griselda Restrepo, destacó la labor de Rafael González al frente de la Unidad Administrativa y su importancia en el marco de la ruralidad y el posconflicto y lo catalogó como “un gran aliado para fortalecer el sector solidario". Además, propuso la creación de una mesa de trabajo con expertos para hacer diagnóstico del sector economía solidaria y desarrollar la hoja ruta para los próximos años.

Por su parte, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, destacó el papel del sector solidario y su importancia como pilar de la economía nacional y su prioridad para el Gobierno, como se evidenció en el trámite de la reforma tributaria. Añadió que el tercer sector económico del país compite con suficiencia con el sector privado, y esta mezcla añade solidez a la economía nacional.

En su intervención, Rafael González reconoció la labor y el compromiso de la representante Olga Lucía Velásquez con el cooperativismo en Colombia e invitó a renovar la legislación del sector, teniendo en cuenta que “la actual es casi perfecta" y exhortó a la integración, que es una norma del sector, y que quienes no quieran hacerlo “están en el lugar equivocado”.

Añadió que este es un momento coyuntural para las organizaciones solidarias y que gracias a la actuación y el apoyo de la ministra del Trabajo, se puede citar a la reunión de un Conpes para fijar los caminos y las metas, si es necesario.

Al cierre del evento la representante a la Cámara Olga Lucía Velásquez, invitó a las organizaciones solidarias a la trabajar articuladamente para verse representadas y legitimizadas verdaderamente por los diferentes organismos que las asocian y a pensar en un CONPES de la economía solidaria, pues el actual ha caducado. Solicitó trabajar unidos para la creación de políticas públicas para el sector de la economía solidaria e invitó a seguir trabajando desde las diferentes organizaciones en la búsqueda de un mejor futuro y la consolidación de la paz.

En Medellín se celebrará el 2do Festival del Cooperativismo – ¡El movimiento que nos integra! el próximo sábado 29 de Julio; evento gratuito que convoca a líderes del sector, asociados de las cooperativas, familias y comunidad en general, para socializar el impacto y alcance del accionar cooperativista en el desarrollo integral de las comunidades.

Siguiendo las orientaciones de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), la inclusión será la temática central de este año, en el marco del Día Internacional del Cooperativismo nos reuniremos a celebrar, reconocer y fortalecer la gestión que realiza las cooperativas para el bienvivir de los antioqueños.

Día: Sábado 29 de julio de 2017.
Lugar: Plazoleta del Parque de los Deseos.
Horario: de 12:00 m. a 5:00 p.m.

Entrada libre.

Mayor Información: 444 83 83

Tomado de: Confecoop Antioquia

 La Asociación Antioqueña de Cooperativas – Confecoop Antioquia y la Secretaría de Desarrollo Económico de la Alcaldía de Medellín realizaron el 29 y 30 de junio en Plaza Mayor, el IX Encuentro Nacional Cooperativo donde el tema principal fue “El cooperativismo para la transformación social”.

El Encuentro reunió más de 200 cooperativistas de Colombia y una delegación de Honduras. El evento académico versó temas como el papel del sector cooperativo en los procesos de desarrollo local, la articulación de lo público y lo cooperativo, la inclusión de políticas públicas en economía solidaria en los planes de desarrollo de los municipios, entre otros.

La instalación del evento la efectuó la Secretaria de Desarrollo Económico de Medellín, María Fernanda Galeano Rojo, junto con el Presidente del Consejo de Dirección de Confecoop Antioquia, el doctor Ricardo León Álvarez García, gerente de Comedal, quien afirmó que la Asociación lleva 30 años integrando, representando, defendiendo y sirviendo el cooperativismo antioqueño. Además, invitó a todos los asistentes al 2° Festival del Cooperativismo que se realizará el próximo 29 de julio. 

Igualmente, el Dr. Jorge Alberto Corrales, Gerente de CFA Cooperativa Financiera, hizo un llamado sobre la importancia de la visibilización e incidencia política del sector cooperativo y la defensa del sector como eje transformador y como parte fundamental de la economía nacional por su intervención social y económica en los territorios.

Entre los invitados internacionales estuvieron:

· Antonio Carlos Martins da Cruz, profesor Brasileño que reflexionó sobre cooperativismo y desarrollo local desde la academia.

· El colombo venezolano Juan Fernando Álvarez quien intervino con su conferencia: el sector cooperativo y solidario en la realidad del posacuerdo.

· Desde México nos acompañó Juan José Rojas Herrera con su reflexión sobre el papel de la organización autónoma en el cambio cultural: ¿Determinados o reconfigurables?

· El joven Agustín García de Argentina quien compartió su experiencia en la participación y liderazgo juvenil en las cooperativas de servicios y la necesidad del empalme generacional que se requiere cada vez con más urgencia, así como la participación de los jóvenes en el movimiento cooperativo para contribuir a la necesaria transformación social; los jóvenes y las cooperativas deben ser un factor común y articulador para desarrollar valores y capacidades que mejoren la gestión del sector.

Entre los conferencistas nacionales estuvieron diferentes líderes cooperativistas y políticos, tales como: Héctor Raúl Ruiz Velandia, Superintendente de Economía Solidaria; Rafael Antonio González Gordillo, Director de la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias (UAEOS); Olga Lucia Velásquez Nieto y Óscar Darío Pérez, ambos Representantes a la Cámara; Alejandro De Bedout Arango, Subsecretario de Creación y Fortalecimiento Empresarial de la Alcaldía de Medellín; Gustavo Albeiro Jaramillo, Subsecretario de Educación de la Gobernación de Antioquia; Carlos Ernesto Acero Sánchez, Presidente Ejecutivo de Confecoop; Yael Garaviño Rodriguez, Presidente de Utrahuilca; Sohely Rúa de Indesco y Verel Elvira Monroy Flores de la Revista Cooperativismo y Desarrollo (C&D).

Por otra parte, se contó con la socialización de las siguientes experiencias de cooperación solidaria:

· Círculos solidarios en el territorio y la articulación de las entidades fundadoras - Corporación Fomentamos.

· Aportes de las cooperativas al desarrollo local y la construcción de paz en el oriente antioqueño - Verónica Alexandra Vahos P. FUSOAN.

· Experiencias de cooperación entre cooperativas para el desarrollo local - CREAFAM y COOGRANADA.

. Semilla Cooperativa, un modelo de expansión y prestación de servicios financieros que busca el desarrollo de las familias rurales través de la inclusión social - Microempresas de Colombia, CREAFAM y la Cooperativa de Ahorro y Crédito Pio XII de Cocorná.

· Grupo Juvenil de las entidades de la Red Juvenil Solidaria - Confecoop Antioquia.

El encuentro de dos días concluyó que el cooperativismo está fortaleciendo constantemente su incidencia y la capacidad de convocar a los entes gubernamentales para que trabajen mancomunadamente hacia el desarrollo de los territorios, además de la necesidad de seguir incidiendo en la reglamentación de la reforma tributaria para que el régimen tributario especial permanezca, así como la esencia del modelo cooperativo y las entidades de economía social y solidaria.

Desde la academia y las experiencias compartidas se enfatizó en la importancia de la inversión social para que haya una transformación del territorio, que las cooperativas profundicen su presencia en más comunidades, acompañando procesos de redes de cooperación solidaria y promoviendo el comercio justo, para así, contribuir al desarrollo económico y social.

La Superintendencia de la Economía Solidaria y Confecoop Antioquia, invitan a seguir direccionando las cooperativas de manera responsable, con una administración basada en el control de riesgos que permitan su desarrollo sustentable, para así, seguir contribuyendo como sector al desarrollo económico y social de las comunidades de base.

La Fundación Solidaria Oriente Antioqueño -Fusoan-  comprometida con la educación y calidad de vida de los habitantes del Oriente Antioqueño, firmó desde el mes de junio de 2016, un convenio con la Universidad Católica de Oriente para ofrecer el 10% de descuento a los asociados de las Cooperativas y sus familiares en primer grado de consanguinidad, en programas de Pregrado, Centro de idiomas y Educación permanente.

Este convenio estará vigente hasta el 06 de junio de 2018, por lo tanto informamos que a partir de la fecha, cada semestre, el procedimiento para acceder al descuento es el siguiente:

- El estudiante interesado, debe dirigirse a su cooperativa y solicitar certificado de asociado hábil. En el caso de los parientes dentro del primer grado de consanguinidad, le corresponde al solicitante demostrar este parentesco solicitándole a la cooperativa que incluya esta información en el documento.

- El estudiante debe dirigirse con el certificado a la universidad para obtener el beneficio.

Es importante aclarar que este descuento, no es acumulable con otros descuentos que otorgue la UCO, en este caso la universidad aplicará el más alto.

Tomado de: Diario del Huila

Este martes fue enviado al Presidente de la República, Juan Manuel Santos, una carta con copia a las Presidencias del Senado y de la Cámara de Representantes, quienes ratificaron su total respaldo al proceso de paz.

“Desde el cooperativismo expresamos nuestra disposición de seguirnos manifestando en distintos escenarios, hasta tanto tengamos la certeza de que la paz ha dejado de ser un anhelo para convertirse en una realidad, y con ella lleguen oportunidades de una mejor calidad de vida para miles de compatriotas, que durante décadas han sufrido la barbarie del conflicto”, indica la misiva.

Para los cooperativistas “resulta inexorable el cumplimiento de los compromisos adquiridos por ambas partes, en cuanto a las garantías jurídicas y de reincorporación, la entrega de armas y el cese de cualquier acción que pueda afectar el desarrollo de lo pactado”, al tiempo que se mostraron convencidos de que la economía solidaria y el cooperativismo es una alternativa eficaz de desarrollo socio-económico, tanto para los excombatientes como para las comunidades de las zonas de reasentamiento.

“A disposición del Estado colocamos nuestra experiencia, capacidad de gestión y de apalancamiento financiero a través de las cooperativas de ahorro y crédito, acompañamiento para la formulación de proyectos y liderazgo en la formación educativa sobre el modelo cooperativo y solidario, apoyando de esta forma los procesos a que haya lugar en la construcción de la paz”, afirma el comunicado.

Yael Garaviño Rodríguez, Presidente del Consejo Directivo de Asocooph y representante del sector solidario ante el Consejo Nacional de Paz, aseguró que es urgente que los excombatientes cuenten con entornos beneficiosos para su reintegración a la vida civil.

“Hemos visto que las zonas veredales tienen condiciones indignas, mientras que los medios de comunicación tergiversan los hechos y sesgan de nuevo a la sociedad. No puede existir un efectivo cumplimiento de los acuerdos desde ningún punto de vista, mientras que una de las partes incumpla con el mismo” añadió Garaviño.

Asi mismo, consideró además que el creciente fenómeno del paramilitarismo amenaza las posibilidades de que el país pueda transitar por verdaderas vías de reconciliación, favoreciendo intereses políticos. “Hoy en día con el proceso electoral que se avecina podría tardarse todavía más la implementación, permitiendo a los detractores beneficiarse de lo que pueda llegar a ocurrir”, manifestó.

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